LA REAL ESENCIA DE LA PRENSA Y LOS VALORES PERDIDOS
Los ilícitos no son de izquierda ni de derecha, son ilícitos. Por lo tanto, el periodismo, en su labor, no debe ser de izquierda ni de derecha, sino objetivo. Por lo menos, lo más objetivo posible.
Aseguran algunos autores que conocen del tema, que el periodismo no debe ser "objetivo" sino "honesto" con sus lectores y acercarse lo más posible a la realidad de los hechos, sin sesgarlos con su propia subjetividad. Es verdad.
A veces me pongo de muy mal humor cuando desde este periódico criticamos algunos ilícitos relacionados con la "izquierda" o la "derecha" y algunas personas nos critican por estar de un lado u otro. Muchos lectores permiten que un dictador sea criticado si se encuentra en la extrema derecha, pero jamás si es una persona progresista. Otros tantos, hacen lo opuesto. Y ambos "bandos" nos lo hacen saber con bastante enojo.
El asesino es asesino por la propia definición de su aberrante acto, no porque sea de las filas de Pinochet o del Partido Comunista. En ambos casos, el hecho en sí debería provocar nuestro completo repudio. Bien... ese simple concepto le es difícil de entender a mucha gente.
El periodismo no es partidismo ni ideología, sino medio de difusión de hechos y realidades. El periodista no trata de quedar bien con nadie, sino de contar la verdad aproximada de las cosas.
El periodista es un cronista de la historia de cada día, y eso pone en sus manos una enorme responsabilidad, que no puede ser desvirtuada por una simpatía ideológica determinada. Como dicen algunos sociólogos, los periodistas "formamos opinión", pero eso no nos da derecho a formar "nuestra opinión" en los demás. No es ético.
Dijo Bill Kovach una vez que "el periodismo es la primera versión de la historia". Como tal, debemos intentar que esa historia esté desprovista -en la medida que se pueda- de toda subjetividad propia. De lo contrario, no estamos informando como corresponde, sino dando nuestro punto de vista -totalmente discrecional- sobre un hecho que puede no coincidir con nuestro parecer.
Es muy complicado para un periodista no tomar partido sobre ciertos temas, pero es nuestra obligación mantenernos al margen a la hora de informar. Debemos priorizar el interés de nuestros lectores por sobre nuestro pensamiento personal.
Muchas veces me he sentido decepcionado por no poder probar un ilícito determinado y, muy a mi pesar, he tenido que escribir mi pertinente artículo con una verdad opuesta a mi sentir. Y así es como debe ser. De lo contrario, haremos nuestro propio "diario de Yrigoyen", lejos de lo que dicta la "filosofía del periodismo".
Tenemos ya no pocos exponentes de lo que es la "propaganda" disfrazada de "periodismo", como bien dice el analista Teun Van Dijk. Irresponsables "mercenarios de la información" que no verifican lo que escriben y suelen vender notas periodísticas cual "productos de feria" a quien pague mejor. Son personajes muy conocidos en el ambiente, ubicados en lugares de privilegio en los principales medios de información y desprovistos de todo escrúpulo a la hora de hacer "operaciones de prensa".
De a poco sus nombres se van haciendo conocidos y a futuro tienen asegurado su propio desprestigio profesional. Y es que la mentira no dura demasiado y la gente, aunque mastica vidrio, jamás lo traga.
En ese marco, es la obligación de los nuevos periodistas y de aquellos que trabajamos de manera independiente -a fuerza de resignar nuestro crecimiento a la suerte del destino- mostrar la verdadera realidad de las cosas, contando lo que no cuentan los pseudoperiodistas referidos y denunciando las actitudes extorsivas de ellos y sus empleadores.
El periodismo es un hermoso oficio, con grandes satisfacciones para quienes lo ejercemos con amor y responsabilidad. El camino del éxito y el dinero es muy fácil en la profesión, pero siempre debe primar el interés por la verdad. Es un bien supremo que se ha perdido en los últimos años.
Aquellos que no tienen muy en claro lo que buscan, pueden confundirse trabajando como hombres de prensa. Y es que la ecuación es sencilla: si uno es honesto, le depara un camino de aprietes, cartas documento y querellas. En cambio, si uno se "vende" -o alquila, según la ocasión-, el camino es el de los grandes medios, el dinero en importantes dosis y el aval de algunos políticos de primera y segunda línea.
Obviamente, nosotros vivimos en el marco de la primera opción: con aprietes, seguimientos, amenazas y querellas, pero con la enorme satisfacción de saber que la información que brindamos está cubierta por la capa de honestidad que debe poseer toda comunicación periodística. Y así nos lo hacen saber nuestros lectores a través de las cientos de elogiosas cartas que nos hacen llegar semana tras semana. Esa es nuestra mejor retribución, no hay dudas.
Y nuestra obligación es "marcar el camino" a futuro, para tratar de lograr que el periodismo vuelva a ser lo que era hace no mucho tiempo: un fiscal de los actos de corrupción contra el pueblo.
No es poco...
Christian Sanz(redactor en la pagina periodicotribuna.com.ar)
domingo, 25 de enero de 2009
Hoy tengo ganas de escribir
Cuando se nos ocurrio la idea de homenajear al gran Dante a traves de este blog, tambien pensamos en utilizar este medio para decir algunas cosas que nos nacieran en el momento,mas alla que tuvieran que ver o no con el deporte o con el periodismo.
Pensaba,observando a mi alrededor y prestando atencion a la realidad cotidiana, hasta que nivel a llegado la negativa influencia de la verdadera "decada infame" en la Argentina,que no es otra que la decada del '90,la "Era Menemista".Y no me refiero al estrago economico que ella produjo en el pais("liquidando" ,literalmente,a la industria nacional),ni tampoco a la manera bastarda de hacer politica,basada en el asistencialismo,ni siquiera en los focos de corrupcion,jamas vistos antes.Esos son,hasta si se quiere,los "males menores" de ese periodo.Lo que verdaderamente produjo efectos devastadores en la sociedad argentina,fue la instauracion de un pensamiento basado en la division y clasificacion de las personas en exitosos o fracasados,de acuerdo al dinero y las posesiones que se tengan.Este sistema del "cuanto" sobre el "que".Es decir "cuanto tenes,tanto vales" por sobre el "que sos",sobre los mismos valores personales.Asi entonces,hoy tenemos una television donde los productores ejecutivos testean el "minuto a minuto" desde su notebook en un restaurant de Puerto Madero,sin importar analizar el contenido.Es simple:si mide,sirve(sirve a su bolsillo,ya que se quedan con la mayor porcion de la "torta publicitaria").La consecuencia:la television basura que soportamos a diario.Los numeros sirven siempre y cuando vayan acompañados por un contexto.Los numeros sueltos son solo eso,guarismos sin sentido.Podriamos decir,como ejemplo de esto,que una de las principales polemicas que tiene el mundo del futbol,como es la discusion Pele-Maradona,si fuera sometida a la frialdad de los numeros exclusivamente,duraria no mas de treinta segundos,ya que Pele gano 3 Mundiales contra solo 1 de Maradona,y el brasileño se quedo con 2 Copas Libertadores y 2 Intercontinentales,contra ninguna del argentino.¿Se dan cuenta?.Los diarios,en este caso el deportivo Ole,que desde sus tapas engendra violencia,basando la foto en el ganador(circunstancial) y mofandose a traves de los titulos del perdedor(tambien circunstancial).Eso me hace acordar de uno de los preceptos de Panzeri,cuando decia que el periodista debe hacer docencia a traves del ejercicio de su profesion.Claro que para ello,se necesita tener capacidad y moral y eso en el periodismo en general(y en el deportivo en particular)son materias casi extinguidas.Tambien escuchaba,en un corte de un reportaje en el programa de Alejandro Apo,a Federico Sacchi(me pongo de pie)decir que el ya no quiere mas hablar con el periodismo porque no quiere discutir sobre el futbol de otrora y el actual.El gran Federico deberia recordar una frase de Albert Eintein,que dice que "hay dos cosas que son infinitas:el Universo y la estupidez humana".El periodismo deportivo esta siendo ejercido por jovenes,a los que lo unico que les interesa es tener el numero telefonico de tal o cual,para "chapear",armar escandalos con declaraciones rimbombantes para que se hable de ellos,venderle el alma al diablo con tal de llegar a un medio de comunicacion masivo,dejando los principios(¿tendran?)en algun cajon donde no puedan encontrarlo y hablar sobre vanalidades o jugar futbol-tenis en saco y corbata en un estudio de television.Para demostrar hasta donde llega la imbecilidad de algunos,el ultimo sabado,en la previa del superclasico de verano en Mar del Plata entre River y Boca,uno de los entrevistados fue ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡el chofer del arbitro Baldassi!!!!!!!!!.Claro,que se puede esperar de seres que tienen como profesores en las escuelas de periodismo a personajes nefastos,que se visten de "payasos mediaticos"(Alejandro Fabbri dixit)con tal de seguir en el circulo vicioso que son hoy los medios.Por supuesto,si sus profesores los hacen renegar de aquellas inolvidables transmisiones de Jose Maria Muñoz y de la revista "El Grafico",aduciendo que se trataba de colaboracionistas del regimen militar,y jamas les mencionan la historia escrita por Lalo Peliciari,Fioravanti,Enzo Ardigo,Osvaldo Ardizzone,Ulises Barrera,Dante Panzeri,obviamente,entre otros maestros."Maestros",eso es precisamente lo que faltan,maestros de educacion y maestros de vida.Y si antes hablamos de moral,en ese sentido bien podriamos citar al 95% del periodismo rosarino,ensobrado por Eduardo Lopez durante 14 años,rasgarse ahora las vestiduras y hablando de todos los desaguisados de "Atila y sus secuaces".En fin,seria interminable seguir sumando antecedentes y hechos que averguenzan nuestra vida cotidiana.Lamentablemente creo que este sistema instalado, sera practicamente invencible,y deberemos convivir con el por el resto de nuestras vidas.Vencerlo implicaria que la humanidad de pasos hacia cuestiones relacionadas a la moral y la etica que cada dia se borronean un poco mas en el diccionario de la vida.
Eduardo Potepan
Pensaba,observando a mi alrededor y prestando atencion a la realidad cotidiana, hasta que nivel a llegado la negativa influencia de la verdadera "decada infame" en la Argentina,que no es otra que la decada del '90,la "Era Menemista".Y no me refiero al estrago economico que ella produjo en el pais("liquidando" ,literalmente,a la industria nacional),ni tampoco a la manera bastarda de hacer politica,basada en el asistencialismo,ni siquiera en los focos de corrupcion,jamas vistos antes.Esos son,hasta si se quiere,los "males menores" de ese periodo.Lo que verdaderamente produjo efectos devastadores en la sociedad argentina,fue la instauracion de un pensamiento basado en la division y clasificacion de las personas en exitosos o fracasados,de acuerdo al dinero y las posesiones que se tengan.Este sistema del "cuanto" sobre el "que".Es decir "cuanto tenes,tanto vales" por sobre el "que sos",sobre los mismos valores personales.Asi entonces,hoy tenemos una television donde los productores ejecutivos testean el "minuto a minuto" desde su notebook en un restaurant de Puerto Madero,sin importar analizar el contenido.Es simple:si mide,sirve(sirve a su bolsillo,ya que se quedan con la mayor porcion de la "torta publicitaria").La consecuencia:la television basura que soportamos a diario.Los numeros sirven siempre y cuando vayan acompañados por un contexto.Los numeros sueltos son solo eso,guarismos sin sentido.Podriamos decir,como ejemplo de esto,que una de las principales polemicas que tiene el mundo del futbol,como es la discusion Pele-Maradona,si fuera sometida a la frialdad de los numeros exclusivamente,duraria no mas de treinta segundos,ya que Pele gano 3 Mundiales contra solo 1 de Maradona,y el brasileño se quedo con 2 Copas Libertadores y 2 Intercontinentales,contra ninguna del argentino.¿Se dan cuenta?.Los diarios,en este caso el deportivo Ole,que desde sus tapas engendra violencia,basando la foto en el ganador(circunstancial) y mofandose a traves de los titulos del perdedor(tambien circunstancial).Eso me hace acordar de uno de los preceptos de Panzeri,cuando decia que el periodista debe hacer docencia a traves del ejercicio de su profesion.Claro que para ello,se necesita tener capacidad y moral y eso en el periodismo en general(y en el deportivo en particular)son materias casi extinguidas.Tambien escuchaba,en un corte de un reportaje en el programa de Alejandro Apo,a Federico Sacchi(me pongo de pie)decir que el ya no quiere mas hablar con el periodismo porque no quiere discutir sobre el futbol de otrora y el actual.El gran Federico deberia recordar una frase de Albert Eintein,que dice que "hay dos cosas que son infinitas:el Universo y la estupidez humana".El periodismo deportivo esta siendo ejercido por jovenes,a los que lo unico que les interesa es tener el numero telefonico de tal o cual,para "chapear",armar escandalos con declaraciones rimbombantes para que se hable de ellos,venderle el alma al diablo con tal de llegar a un medio de comunicacion masivo,dejando los principios(¿tendran?)en algun cajon donde no puedan encontrarlo y hablar sobre vanalidades o jugar futbol-tenis en saco y corbata en un estudio de television.Para demostrar hasta donde llega la imbecilidad de algunos,el ultimo sabado,en la previa del superclasico de verano en Mar del Plata entre River y Boca,uno de los entrevistados fue ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡el chofer del arbitro Baldassi!!!!!!!!!.Claro,que se puede esperar de seres que tienen como profesores en las escuelas de periodismo a personajes nefastos,que se visten de "payasos mediaticos"(Alejandro Fabbri dixit)con tal de seguir en el circulo vicioso que son hoy los medios.Por supuesto,si sus profesores los hacen renegar de aquellas inolvidables transmisiones de Jose Maria Muñoz y de la revista "El Grafico",aduciendo que se trataba de colaboracionistas del regimen militar,y jamas les mencionan la historia escrita por Lalo Peliciari,Fioravanti,Enzo Ardigo,Osvaldo Ardizzone,Ulises Barrera,Dante Panzeri,obviamente,entre otros maestros."Maestros",eso es precisamente lo que faltan,maestros de educacion y maestros de vida.Y si antes hablamos de moral,en ese sentido bien podriamos citar al 95% del periodismo rosarino,ensobrado por Eduardo Lopez durante 14 años,rasgarse ahora las vestiduras y hablando de todos los desaguisados de "Atila y sus secuaces".En fin,seria interminable seguir sumando antecedentes y hechos que averguenzan nuestra vida cotidiana.Lamentablemente creo que este sistema instalado, sera practicamente invencible,y deberemos convivir con el por el resto de nuestras vidas.Vencerlo implicaria que la humanidad de pasos hacia cuestiones relacionadas a la moral y la etica que cada dia se borronean un poco mas en el diccionario de la vida.
Eduardo Potepan
viernes, 5 de diciembre de 2008
Dante en el Paraiso
"Murió en silencio, en un país silenciado. El terrorismo de estado de la dictadura criminal se encaminaba hacia los fastos del campeonato mundial de fútbol al cual Dante se había opuesto solitariamente considerándolo un despilfarro. Fue el 14 de abril de 1978, hace hoy tres décadas. Pocos lo acompañaron en su entierro. Pocos fueron los que lo defendieron. Crítico implacable, polemista durísimo, honesto hasta la exacerbación, dividió al periodismo deportivo en un antes y un después. La Revista Dislocada, creada por Delfor tenía un imitador suyo que decía irónicamente: “Ayer ví ocho partidos. Todos mal. Los jugadores mal. El árbitro mal. Hasta los vendedores de panchos desubicados”
Hace treinta años moría Dante Panzeri. El que empezó haciendo críticas de ciclismo y natación en El Gráfico. El que cuando pasó al fútbol y llegó a director cambió la forma de ver y comentar (criticar un partido). Lo acompañaron por un tiempo José Gabriel González Peña (el padre del actor Fernando Peña) el ex futbolista Ernesto Lazzatti, y Osvaldo Ardizzone que hasta entonces era un empleado administrativo. El iniciador había sido Pepe Peña, pero carecía de la persistencia y la honestidad intelectual inclaudicable de Dante.
El comentario fue reemplazado por la crítica. Se alejaron los lugares comunes de los crónicas (en caso de empate en cero se decía “las defensas superaron a los ataques”), la mera descripción de las jugadas con los correspondientes minutos, por un análisis de la distribución de los jugadores en el campo. Se observaba la triangulación, los relevos, los desbordes. Se ponía bajo la lupa el comportamiento de cada jugador.
El lenguaje se sofisticaba y se podían encontrar frases como: “Tal jugador no satura la plaza conforme a la planificación del sistema”. El bisturí crítico alcanzaba al partido y toda la organización del fútbol argentino.
Panzeri fue liberal y gorila. Pero por esas contradicciones, un entredicho con Álvaro Alsogaray cuando este era ministro, llevó a que renunciara, y la Editorial Atlántida a desprenderse alegremente de su director que había cambiado sorprendentemente la revista con muy malos resultados comerciales.
Ese domingo, River le ganó a Boca 3 a 1 con un gol de Delem a Errea desde 35 metros. En la revancha, River perdió el campeonato con el famoso penal que Roma le atajó a Delem. Era el año 1962, con el gobierno de Guido, y el país sacudido por los enfrentamientos entre azules y colorados, en un contexto caracterizado por la proscripción del peronismo.
Panzeri afirmaba: “No escribo donde quiero, pero nunca escribo lo que no quiero”. Pasó por La Opinión, Satiricón, la revista Así, la de mayor circulación en ese momento, donde sus extensos análisis críticos, desentonaban con la sangre de truculentos hechos policiales. Hizo radio como comentarista de Raúl Peire en radio Porteña y luego de Juan Carlos Rousselot en Radio Colonia y de un joven relator suplente llamado Víctor Hugo Morales. En algún momento se turnaba en la radio de Héctor García con Enzo Ardigó, después de la separación de este de José María Muñoz. Justamente, Panzeri concentraba sus ácidas adjetivaciones al periodismo concesivo y genuflexo con la denominación de los "muñoces y ardigoces".
Años antes había hecho por Radio Belgrano y luego por televisión un programa emblemático bajo el título de “Fútbol al centímetro” con Pepe Peña y Adolfo Pedernera.
Exaltó al jugador talentoso. Alguna vez hizo una selección colocando a un puntero derecho de Boca Herminio “Pierino” González en todos los puestos. Propagandista de Martín Pando, de Oscar “Coco” Rossi, de Alfredo Distéfano, de José Manuel Moreno, de Néstor “Pipo” Rossi, de Cesar Luís Menotti. A este último, el día que debutó en la selección en un partido con Uruguay que Argentina ganó 3 a 0, colocó en la primera página de El Gráfico, su foto con la leyenda “Que no se apague esta luz”.
Disminuyó hasta la exageración la creciente importancia del entrenador que ya pasaba a denominarse director técnico. Fue un admirador empedernido de Carlos Peucelle, como gran observador y descubridor de talentos. Le atribuía el mérito de haber logrado ubicar en el lugar donde más rendía, a cada jugador de la famosa máquina riverplatense. Adversario durísimo de Alberto J Armando, el presidente de Boca, con el que se conocía desde el San Francisco cordobés donde se habían cruzado en su juventud. Deshacía con innumerables argumentos la epidemia importadora que asoló a nuestro fútbol, bajo la denominación de "fútbol – espectáculo", después del calificado desastre de Suecia, campeonato del mundo que nuestro país fue a ganarlo y perdió dos partidos de tres. Fue eliminado en primera vuelta, después de una histórica goleada en contra con Checoslovaquia.
Defendió a Amadeo Carrizo, considerado el gran responsable del fracaso, proclamándolo correctamente el más grande arquero argentino de todos los tiempos.
Dijo que nunca se iba a poder hacer la ciudad deportiva de Boca y como en tantas otras cosas acertó. En El Gráfico decidió que la foto de los equipos debía realizarse sólo con los jugadores. En caso contrario no las publicaba.
Calificó al Estudiantes reiteradamente campeón, que hizo un culto del resultado obtenido de cualquier manera como “una asociación lícita para la obtención de resultados ilícitos”
Debajo del escritorio de las muchas redacciones por las que pasó había un cartel que decía: “Un periodista no tiene amigos”
Su compañero Ampelio Liberali en su libro Dante Panzeri Entretelones dice: “ La admiración de Panzeri por los buenos jugadores se traduce, con absoluta claridad en un comentario publicado en el diario La Opinión, el 15 de abril de 1978, acompañando la nota de su deceso, ocurrido un día antes. En ese homenaje de La Opinión,se reproduce la nota de Panzeri, publicado el 8 de abril de 1976, es decir dos años antes. Y se refiere a un jugador uruguayo de quién fue un sereno admirador: Walter Gómez. Decía el título: "La más grande ovación argentina a un extranjero fue para un niño” Fue el 15 de agosto de 1945 donde ese botija de 17 años, vistiendo la celeste, maravilló al público, a pesar que su equipo sufriera una aplastante derrota.
El periodista Pablo Llonto sostiene en “La breve fama de un tal Dante”: “Pero Panzeri además, trataba de vivir como pensaba. Por eso su periodismo buscó escapar a las adulaciones…, puso fervor en las investigaciones y dijo lo que nadie se atrevía. La metodología de Panzeri fue la crítica profunda.”Otro periodista Osvaldo Alfredo Whebe escribe:“Panzeri jamás navegó en la superficie, siempre fue al fondo de la cuestión…..investigó, analizó, pronosticó y elaboró hasta la médula, sin pelos en el lápiz, sin miedos y con una agudeza excepcional lo que sucedía en nuestro deporte diariamente.” Durante muchos años su columna en El Gráfico, “El hecho y el comentario” levantaba polvaredas. Nunca decía algo que no pudiera demostrar. En muchas ocasiones sufrió agresiones en las canchas. ¿Como pueden hablar de periodismo honesto, se preguntaba, los periodistas de automovilismo que de semana a semana aceptan a sabiendas de su escasa dosis de ética regalías de Ford o Chevrolet o empleos disimulados de Mercedes Benz?……Razón por lo que dejo de ser socio del Círculo de Periodistas deportivos”
Afirmaba: “La libertad de prensa es para los cinco dueños de los grandes diarios o las grandes editoriales, pero nada que ver con el público o con el periodista”
Solía decir: “ El fútbol es la muestra gratis del país”
Denunció que “ Los representantes del hipismo argentino viajan en primera y los ciclistas y los atletas en tercera”. Se refería a los juegos olímpicos de Munich. El coronel Cilley Hernández, Director de deportes del general Alejandro Lanusse lo retó a duelo. Panzeri le contestó a los padrinos: “Dígale al coronel que elegí armas: los puños. Y que el duelo lo haremos en el Luna Park con público, cobro de entradas y lo recaudado para ALPI y así ayudamos a combatir enfermedades” No hubo duelo.
Reivindicó el papel fundamental del archivo en la tarea del periodista. Ese instrumento fue en manos de Dante un adelanto que muchos años después la televisión lo aplicó en TVR.
Escribió en 1967 “Fútbol: dinámica de lo impensado” cuyo título es la definición más certera que puede darse cuando este deporte es bien jugado. Años después publicó: “Burguesía y gangsterismo en el deporte”. En el primero de los libros mencionados afirma antes de empezar el primer capítulo: “Este libro no sirve para jugar al fútbol. Sirve para saber que, para jugar al fútbol no sirven los libros. Sirven solamente los jugadores…y a veces ni ellos, si las circunstancias no los ayudan” Luego en las primeras líneas continúa: “Para “ver mejor” un partido de fútbol ….relativamente. Acaso sirva para no ver el fútbol como se lo está mirando” Cultor del juego como alegría contra la creciente tendencia que luego se impuso como exclusivamente un trabajo. Sostenía: “No puede haber una manera de ver un partido de fútbol.” Y cita más adelante a su compañero Ernesto Lazzatti: “El que acude a ver a un equipo, va a verlo ganar. El que va a seguir un partido va a ver jugar” Afirmaba: “Los efectos de la “revolución industrial” en el fútbol se presentan por: a) El desmesurado dinero en juego b) La deshumanización – desafectividad del jugador con el juego y la divisa. c) La sustitución de lo improvisado, que suele ser confundida como genialidad, por la obediencia sistematizada y tediosa de lo previsto con sentido de “productividad”, que no arroja una mejor producción de espectáculo, ni efectividad futbolística. d) La prevalencia de un jugador egoísta-angustiado y la progresiva extinción del jugador altruista-despreocupado. e) El reemplazo del ídolo nacido, por el ídolo inventado por el enorme aparato promocional-publicitario, partícipe de la industrialización del espectáculo f) La avasallante mistificación que intenta situar a la ciencia y a la tecnología como factor rector de una actividad forzosamente regida por la espontaneidad, siendo que se trata de una contienda de oposición directa, donde el previsionismo es tan relativo como lo espontáneo en la ciencia de las cosas mecanizadas.”
Es posible que Panzeri llevara sus argumentaciones a un extremo que los volviera parcialmente rebatibles.
Panzeri fue liberal, gorila y anticomunista. Sin embargo cuando acompañó a la selección argentina en 1961, en una gira europea que concluyó en Moscú, escribió en El Gráfico una semblanza equilibrada de su visión del régimen soviético.
Su último trabajo fue como jefe de deportes del diario La Prensa. Ahí tuvo de colaboradores a un grupo que luego lanzó la revista Humor como el que luego fue su director Andrés Cascioli. Escribe Ampelio Liberali: “Cabe agregar que otras de las condiciones básicas exigidas por Panzeri para aceptar la propuesta fue la de poner en claro que si se quería despedir a cualquier periodista de la sección Deportes había que hacerlo antes de que el asumiera el cargo porque no tenía interés en ser el verdugo de nadie.” “Una vez en mi función no se despedirá a un solo periodista, si sirve trabajará, si no sirve no trabajará y punto pero yo no autorizaré ningún despido”
Desde ahí levantó una trinchera contra la realización del Mundial 1978. Una anécdota ilustrativa está consignada en el libro de Liberali citado. “Carlos Alberto Lacoste, vicepresidente del EAM 78, decidió citar a Panzeri para que concurriera a su despacho. Panzeri, por supuesto, no fue: “Jamás visité un despacho oficial y menos voy a ir ahora” fue su respuesta. “Entonces lo invito a que venga a mi casa- insistió Lacaste- y si acepta ponga Ud. la fecha y lo esperaré”. Panzeri lo meditó y por fin decidió concurrir al piso de Lacoste en la calle José Hernández casi Cabildo, del barrio de Belgrano. Lo que sucedió allí lo contó el propio Carlos Alberto Lacoste. “Panzeri llegó a las 9 y media con dos enormes carpetas y nos pusimos a charlar sobre el Mundial. El expuso sus puntos de vista opuestos a los míos y yo traté de hacerle ver que estaba equivocado. Se retiró casi pasadas las 2 de la mañana. Resultado: no lo pude convencer acerca de la conveniencia de organizar el Mundial, pero Panzeri casi convenció a mi esposa de la conveniencia de no organizarlo. De todas maneras- terminó diciendo Lacoste- la realización del mundial es una decisión política. Y ya está tomada” Concluye la cita Liberali: “Este es el Panzeri que yo conocí. Y que yo admiré. Pero tanto lo atacaron, con tanta bajeza, con tanta ruindad, con tanta ponzoña, tan canallescamente, que su salud corporal, no la mental, se fue resquebrajando hasta enfermarlo de gravedad. Primero pidió licencia, y poco después se alejó definitivamente de La Prensa.
Hace treinta años moría Panzeri cuando apenas tenía 57 años. El hombre que fue un clivaje en el periodismo deportivo. Fue enterrado al día siguiente en la Chacarita. Ahí estaban un puñado de amigos: su mujer, sus dos hijos, Carlos Peucelle, Ernesto Lazzatti, Adolfo Pedernera, Néstor Rossi, Ernesto Duchini, sus colaboradores en La Prensa, y muy pocos periodistas, cuatro o cinco.
Hoy hay un puñado de periodistas que con mayor o menor coherencia recogen su legado. Entre otros, Jorge Listosella, Pablo Llonto, Gustavo Veiga, Norberto Verea, Ezequiel Fernández Moores, José Luis Ponsico, Ariel Scher. Este último escribió en Clarín del 10 de abril: “Su aporte extraordinario consistió en asumir que el deporte modelaba un campo en el que había relaciones de poder y en el que crecían negocios no siempre legítimos. Y que contar eso era tan esencial como contar un gol …..Panzeri fue certero, fue severo y fue audaz. No es necesario coincidir con todos sus puntos de vista para recordarlo como un hombre valioso y emocionante. Decía que la protesta representaba su recurso para defender al deporte de quienes lo destruían. Y decía, además, que lo hacía agradecido porque el deporte le había enseñado unas cuantas cosas. Lo que es la dignidad, por ejemplo. Se ve que aprendió bien. Su pelea, su vida y su memoria, son una tierna lección de dignidad”
Dante Panzeri murió hace treinta años, cuando apenas tenía 57 años. El autor de esta nota, hoy tiene más años que los que tenía Panzeri al morir. Y no puede dejar de recordar, emocionado, la espera ansiosa de El Gráfico de Panzeri, como una entrada al hábito de lecturas más profundas. Que le enseñó a ver y no solo mirar un partido de fútbol. Y que su espíritu crítico le llevó al deseo de ser periodista, cosa que concretó muchos años después, luego de haber transitado por distintas actividades, por la militancia política y la cátedra universitaria.
Escribo estas líneas aclarando que estuve y estoy, en las antípodas del pensamiento político que expuso Panzeri, lo cual no es óbice para reconocer sus enormes aportes.
Hoy muchos lo invocan y pocos, muy pocos, lo siguen en otro contexto, en tiempos diferentes.
No escribió la Divina Comedia como su tocayo. Pero fue el que más hizo para echar luz sobre la comedia mucha veces grotesca que rodea al deporte. Será seguramente por eso y por su honestidad de asceta, que Dante Panzeri está en el paraíso de los mejores periodistas que dio nuestro país".
Hugo Presman
Radio Cooperativa (14/04/2008)
Hace treinta años moría Dante Panzeri. El que empezó haciendo críticas de ciclismo y natación en El Gráfico. El que cuando pasó al fútbol y llegó a director cambió la forma de ver y comentar (criticar un partido). Lo acompañaron por un tiempo José Gabriel González Peña (el padre del actor Fernando Peña) el ex futbolista Ernesto Lazzatti, y Osvaldo Ardizzone que hasta entonces era un empleado administrativo. El iniciador había sido Pepe Peña, pero carecía de la persistencia y la honestidad intelectual inclaudicable de Dante.
El comentario fue reemplazado por la crítica. Se alejaron los lugares comunes de los crónicas (en caso de empate en cero se decía “las defensas superaron a los ataques”), la mera descripción de las jugadas con los correspondientes minutos, por un análisis de la distribución de los jugadores en el campo. Se observaba la triangulación, los relevos, los desbordes. Se ponía bajo la lupa el comportamiento de cada jugador.
El lenguaje se sofisticaba y se podían encontrar frases como: “Tal jugador no satura la plaza conforme a la planificación del sistema”. El bisturí crítico alcanzaba al partido y toda la organización del fútbol argentino.
Panzeri fue liberal y gorila. Pero por esas contradicciones, un entredicho con Álvaro Alsogaray cuando este era ministro, llevó a que renunciara, y la Editorial Atlántida a desprenderse alegremente de su director que había cambiado sorprendentemente la revista con muy malos resultados comerciales.
Ese domingo, River le ganó a Boca 3 a 1 con un gol de Delem a Errea desde 35 metros. En la revancha, River perdió el campeonato con el famoso penal que Roma le atajó a Delem. Era el año 1962, con el gobierno de Guido, y el país sacudido por los enfrentamientos entre azules y colorados, en un contexto caracterizado por la proscripción del peronismo.
Panzeri afirmaba: “No escribo donde quiero, pero nunca escribo lo que no quiero”. Pasó por La Opinión, Satiricón, la revista Así, la de mayor circulación en ese momento, donde sus extensos análisis críticos, desentonaban con la sangre de truculentos hechos policiales. Hizo radio como comentarista de Raúl Peire en radio Porteña y luego de Juan Carlos Rousselot en Radio Colonia y de un joven relator suplente llamado Víctor Hugo Morales. En algún momento se turnaba en la radio de Héctor García con Enzo Ardigó, después de la separación de este de José María Muñoz. Justamente, Panzeri concentraba sus ácidas adjetivaciones al periodismo concesivo y genuflexo con la denominación de los "muñoces y ardigoces".
Años antes había hecho por Radio Belgrano y luego por televisión un programa emblemático bajo el título de “Fútbol al centímetro” con Pepe Peña y Adolfo Pedernera.
Exaltó al jugador talentoso. Alguna vez hizo una selección colocando a un puntero derecho de Boca Herminio “Pierino” González en todos los puestos. Propagandista de Martín Pando, de Oscar “Coco” Rossi, de Alfredo Distéfano, de José Manuel Moreno, de Néstor “Pipo” Rossi, de Cesar Luís Menotti. A este último, el día que debutó en la selección en un partido con Uruguay que Argentina ganó 3 a 0, colocó en la primera página de El Gráfico, su foto con la leyenda “Que no se apague esta luz”.
Disminuyó hasta la exageración la creciente importancia del entrenador que ya pasaba a denominarse director técnico. Fue un admirador empedernido de Carlos Peucelle, como gran observador y descubridor de talentos. Le atribuía el mérito de haber logrado ubicar en el lugar donde más rendía, a cada jugador de la famosa máquina riverplatense. Adversario durísimo de Alberto J Armando, el presidente de Boca, con el que se conocía desde el San Francisco cordobés donde se habían cruzado en su juventud. Deshacía con innumerables argumentos la epidemia importadora que asoló a nuestro fútbol, bajo la denominación de "fútbol – espectáculo", después del calificado desastre de Suecia, campeonato del mundo que nuestro país fue a ganarlo y perdió dos partidos de tres. Fue eliminado en primera vuelta, después de una histórica goleada en contra con Checoslovaquia.
Defendió a Amadeo Carrizo, considerado el gran responsable del fracaso, proclamándolo correctamente el más grande arquero argentino de todos los tiempos.
Dijo que nunca se iba a poder hacer la ciudad deportiva de Boca y como en tantas otras cosas acertó. En El Gráfico decidió que la foto de los equipos debía realizarse sólo con los jugadores. En caso contrario no las publicaba.
Calificó al Estudiantes reiteradamente campeón, que hizo un culto del resultado obtenido de cualquier manera como “una asociación lícita para la obtención de resultados ilícitos”
Debajo del escritorio de las muchas redacciones por las que pasó había un cartel que decía: “Un periodista no tiene amigos”
Su compañero Ampelio Liberali en su libro Dante Panzeri Entretelones dice: “ La admiración de Panzeri por los buenos jugadores se traduce, con absoluta claridad en un comentario publicado en el diario La Opinión, el 15 de abril de 1978, acompañando la nota de su deceso, ocurrido un día antes. En ese homenaje de La Opinión,se reproduce la nota de Panzeri, publicado el 8 de abril de 1976, es decir dos años antes. Y se refiere a un jugador uruguayo de quién fue un sereno admirador: Walter Gómez. Decía el título: "La más grande ovación argentina a un extranjero fue para un niño” Fue el 15 de agosto de 1945 donde ese botija de 17 años, vistiendo la celeste, maravilló al público, a pesar que su equipo sufriera una aplastante derrota.
El periodista Pablo Llonto sostiene en “La breve fama de un tal Dante”: “Pero Panzeri además, trataba de vivir como pensaba. Por eso su periodismo buscó escapar a las adulaciones…, puso fervor en las investigaciones y dijo lo que nadie se atrevía. La metodología de Panzeri fue la crítica profunda.”Otro periodista Osvaldo Alfredo Whebe escribe:“Panzeri jamás navegó en la superficie, siempre fue al fondo de la cuestión…..investigó, analizó, pronosticó y elaboró hasta la médula, sin pelos en el lápiz, sin miedos y con una agudeza excepcional lo que sucedía en nuestro deporte diariamente.” Durante muchos años su columna en El Gráfico, “El hecho y el comentario” levantaba polvaredas. Nunca decía algo que no pudiera demostrar. En muchas ocasiones sufrió agresiones en las canchas. ¿Como pueden hablar de periodismo honesto, se preguntaba, los periodistas de automovilismo que de semana a semana aceptan a sabiendas de su escasa dosis de ética regalías de Ford o Chevrolet o empleos disimulados de Mercedes Benz?……Razón por lo que dejo de ser socio del Círculo de Periodistas deportivos”
Afirmaba: “La libertad de prensa es para los cinco dueños de los grandes diarios o las grandes editoriales, pero nada que ver con el público o con el periodista”
Solía decir: “ El fútbol es la muestra gratis del país”
Denunció que “ Los representantes del hipismo argentino viajan en primera y los ciclistas y los atletas en tercera”. Se refería a los juegos olímpicos de Munich. El coronel Cilley Hernández, Director de deportes del general Alejandro Lanusse lo retó a duelo. Panzeri le contestó a los padrinos: “Dígale al coronel que elegí armas: los puños. Y que el duelo lo haremos en el Luna Park con público, cobro de entradas y lo recaudado para ALPI y así ayudamos a combatir enfermedades” No hubo duelo.
Reivindicó el papel fundamental del archivo en la tarea del periodista. Ese instrumento fue en manos de Dante un adelanto que muchos años después la televisión lo aplicó en TVR.
Escribió en 1967 “Fútbol: dinámica de lo impensado” cuyo título es la definición más certera que puede darse cuando este deporte es bien jugado. Años después publicó: “Burguesía y gangsterismo en el deporte”. En el primero de los libros mencionados afirma antes de empezar el primer capítulo: “Este libro no sirve para jugar al fútbol. Sirve para saber que, para jugar al fútbol no sirven los libros. Sirven solamente los jugadores…y a veces ni ellos, si las circunstancias no los ayudan” Luego en las primeras líneas continúa: “Para “ver mejor” un partido de fútbol ….relativamente. Acaso sirva para no ver el fútbol como se lo está mirando” Cultor del juego como alegría contra la creciente tendencia que luego se impuso como exclusivamente un trabajo. Sostenía: “No puede haber una manera de ver un partido de fútbol.” Y cita más adelante a su compañero Ernesto Lazzatti: “El que acude a ver a un equipo, va a verlo ganar. El que va a seguir un partido va a ver jugar” Afirmaba: “Los efectos de la “revolución industrial” en el fútbol se presentan por: a) El desmesurado dinero en juego b) La deshumanización – desafectividad del jugador con el juego y la divisa. c) La sustitución de lo improvisado, que suele ser confundida como genialidad, por la obediencia sistematizada y tediosa de lo previsto con sentido de “productividad”, que no arroja una mejor producción de espectáculo, ni efectividad futbolística. d) La prevalencia de un jugador egoísta-angustiado y la progresiva extinción del jugador altruista-despreocupado. e) El reemplazo del ídolo nacido, por el ídolo inventado por el enorme aparato promocional-publicitario, partícipe de la industrialización del espectáculo f) La avasallante mistificación que intenta situar a la ciencia y a la tecnología como factor rector de una actividad forzosamente regida por la espontaneidad, siendo que se trata de una contienda de oposición directa, donde el previsionismo es tan relativo como lo espontáneo en la ciencia de las cosas mecanizadas.”
Es posible que Panzeri llevara sus argumentaciones a un extremo que los volviera parcialmente rebatibles.
Panzeri fue liberal, gorila y anticomunista. Sin embargo cuando acompañó a la selección argentina en 1961, en una gira europea que concluyó en Moscú, escribió en El Gráfico una semblanza equilibrada de su visión del régimen soviético.
Su último trabajo fue como jefe de deportes del diario La Prensa. Ahí tuvo de colaboradores a un grupo que luego lanzó la revista Humor como el que luego fue su director Andrés Cascioli. Escribe Ampelio Liberali: “Cabe agregar que otras de las condiciones básicas exigidas por Panzeri para aceptar la propuesta fue la de poner en claro que si se quería despedir a cualquier periodista de la sección Deportes había que hacerlo antes de que el asumiera el cargo porque no tenía interés en ser el verdugo de nadie.” “Una vez en mi función no se despedirá a un solo periodista, si sirve trabajará, si no sirve no trabajará y punto pero yo no autorizaré ningún despido”
Desde ahí levantó una trinchera contra la realización del Mundial 1978. Una anécdota ilustrativa está consignada en el libro de Liberali citado. “Carlos Alberto Lacoste, vicepresidente del EAM 78, decidió citar a Panzeri para que concurriera a su despacho. Panzeri, por supuesto, no fue: “Jamás visité un despacho oficial y menos voy a ir ahora” fue su respuesta. “Entonces lo invito a que venga a mi casa- insistió Lacaste- y si acepta ponga Ud. la fecha y lo esperaré”. Panzeri lo meditó y por fin decidió concurrir al piso de Lacoste en la calle José Hernández casi Cabildo, del barrio de Belgrano. Lo que sucedió allí lo contó el propio Carlos Alberto Lacoste. “Panzeri llegó a las 9 y media con dos enormes carpetas y nos pusimos a charlar sobre el Mundial. El expuso sus puntos de vista opuestos a los míos y yo traté de hacerle ver que estaba equivocado. Se retiró casi pasadas las 2 de la mañana. Resultado: no lo pude convencer acerca de la conveniencia de organizar el Mundial, pero Panzeri casi convenció a mi esposa de la conveniencia de no organizarlo. De todas maneras- terminó diciendo Lacoste- la realización del mundial es una decisión política. Y ya está tomada” Concluye la cita Liberali: “Este es el Panzeri que yo conocí. Y que yo admiré. Pero tanto lo atacaron, con tanta bajeza, con tanta ruindad, con tanta ponzoña, tan canallescamente, que su salud corporal, no la mental, se fue resquebrajando hasta enfermarlo de gravedad. Primero pidió licencia, y poco después se alejó definitivamente de La Prensa.
Hace treinta años moría Panzeri cuando apenas tenía 57 años. El hombre que fue un clivaje en el periodismo deportivo. Fue enterrado al día siguiente en la Chacarita. Ahí estaban un puñado de amigos: su mujer, sus dos hijos, Carlos Peucelle, Ernesto Lazzatti, Adolfo Pedernera, Néstor Rossi, Ernesto Duchini, sus colaboradores en La Prensa, y muy pocos periodistas, cuatro o cinco.
Hoy hay un puñado de periodistas que con mayor o menor coherencia recogen su legado. Entre otros, Jorge Listosella, Pablo Llonto, Gustavo Veiga, Norberto Verea, Ezequiel Fernández Moores, José Luis Ponsico, Ariel Scher. Este último escribió en Clarín del 10 de abril: “Su aporte extraordinario consistió en asumir que el deporte modelaba un campo en el que había relaciones de poder y en el que crecían negocios no siempre legítimos. Y que contar eso era tan esencial como contar un gol …..Panzeri fue certero, fue severo y fue audaz. No es necesario coincidir con todos sus puntos de vista para recordarlo como un hombre valioso y emocionante. Decía que la protesta representaba su recurso para defender al deporte de quienes lo destruían. Y decía, además, que lo hacía agradecido porque el deporte le había enseñado unas cuantas cosas. Lo que es la dignidad, por ejemplo. Se ve que aprendió bien. Su pelea, su vida y su memoria, son una tierna lección de dignidad”
Dante Panzeri murió hace treinta años, cuando apenas tenía 57 años. El autor de esta nota, hoy tiene más años que los que tenía Panzeri al morir. Y no puede dejar de recordar, emocionado, la espera ansiosa de El Gráfico de Panzeri, como una entrada al hábito de lecturas más profundas. Que le enseñó a ver y no solo mirar un partido de fútbol. Y que su espíritu crítico le llevó al deseo de ser periodista, cosa que concretó muchos años después, luego de haber transitado por distintas actividades, por la militancia política y la cátedra universitaria.
Escribo estas líneas aclarando que estuve y estoy, en las antípodas del pensamiento político que expuso Panzeri, lo cual no es óbice para reconocer sus enormes aportes.
Hoy muchos lo invocan y pocos, muy pocos, lo siguen en otro contexto, en tiempos diferentes.
No escribió la Divina Comedia como su tocayo. Pero fue el que más hizo para echar luz sobre la comedia mucha veces grotesca que rodea al deporte. Será seguramente por eso y por su honestidad de asceta, que Dante Panzeri está en el paraíso de los mejores periodistas que dio nuestro país".
Hugo Presman
Radio Cooperativa (14/04/2008)
martes, 25 de noviembre de 2008
Pele, segun Panzeri
"En fútbol todo es posible. Firmado: Pelé.
Organiza. Realiza. Premedita. Improvisa. Inicia. Concreta. Dribla. Economiza. Shotea. Cabecea. Ataca. Defiende. Pivotea. Obstruye. Habilidoso. Inteligente. Talentoso. Joven (21 años). Futbolísticamente maduro (”ve” donde pocos ven, tiene “panorama” de lo que pasa donde él no está). Veloz como un sprinter. Pausado como un estratega. Astuto. Recio donde hay que ser recio. Prestidigitador con la pelota. Sutil y malabarista. Duro y chocador cuando hace falta. Estrella excluyente en cualquier equipo que integre, sea el Santos o la selección brasileña. Pero al mismo tiempo generoso para brindarse como peón. Podría jugar muy bien como eje que haga girar a otros. Prefiere hacerlo mejor: es eje y satélite. Las vedettes que como él producen el fútbol de cuando en cuando son blandas; él es vedette siendo duro, yendo “a las brasas” del área, buscando volver a donde encontró rudezas. Soportándolas. Y devolviéndolas también. Porque juega CON GANAS. LO SIENTE.
Todo eso lo reúne Pelé, además de dos piernas y una cabeza diestras y maduras. Hábiles y talentosas. Sincronizadas. Concepción y ejecución. Todo eso es posible para Pelé.
Todo eso es Pelé, el seguramente más extraordinario y completo futbolista del mundo en estos momentos.
Buenos Aires gustó de la delicia de un fútbol así, de un futbolista así de excepcional, la noche del jueves 28 en cancha de Huracán.
Más fácil que decir qué es Pelé, resultó determinar qué le falta a Pelé. Ser blanco, puesto que es negro. De haber sido blanco sólo le faltaría ser negro.
Futbolísticamente lo tiene todo. Lo puede todo.
Pelé en una cancha de fútbol es fútbol hecho placer. Placer de genialidades, que todas son posibles en Pelé, el sin metáfora fenómeno Pelé. La existencia de Edson Arantes do Nascimento en el fútbol es un fenómeno en el capricho de la creación humana para el fútbol. Los hay pocos en el medio siglo del fútbol organizado. Poquísimos: Orth, en Europa Central; Matthews, en las islas británicas. Pedernera, en América del Sur… Pelé para todo el mundo en la actualidad".
Dante Panzeri, El Gráfico, 4 de octubre de 1961
Organiza. Realiza. Premedita. Improvisa. Inicia. Concreta. Dribla. Economiza. Shotea. Cabecea. Ataca. Defiende. Pivotea. Obstruye. Habilidoso. Inteligente. Talentoso. Joven (21 años). Futbolísticamente maduro (”ve” donde pocos ven, tiene “panorama” de lo que pasa donde él no está). Veloz como un sprinter. Pausado como un estratega. Astuto. Recio donde hay que ser recio. Prestidigitador con la pelota. Sutil y malabarista. Duro y chocador cuando hace falta. Estrella excluyente en cualquier equipo que integre, sea el Santos o la selección brasileña. Pero al mismo tiempo generoso para brindarse como peón. Podría jugar muy bien como eje que haga girar a otros. Prefiere hacerlo mejor: es eje y satélite. Las vedettes que como él producen el fútbol de cuando en cuando son blandas; él es vedette siendo duro, yendo “a las brasas” del área, buscando volver a donde encontró rudezas. Soportándolas. Y devolviéndolas también. Porque juega CON GANAS. LO SIENTE.
Todo eso lo reúne Pelé, además de dos piernas y una cabeza diestras y maduras. Hábiles y talentosas. Sincronizadas. Concepción y ejecución. Todo eso es posible para Pelé.
Todo eso es Pelé, el seguramente más extraordinario y completo futbolista del mundo en estos momentos.
Buenos Aires gustó de la delicia de un fútbol así, de un futbolista así de excepcional, la noche del jueves 28 en cancha de Huracán.
Más fácil que decir qué es Pelé, resultó determinar qué le falta a Pelé. Ser blanco, puesto que es negro. De haber sido blanco sólo le faltaría ser negro.
Futbolísticamente lo tiene todo. Lo puede todo.
Pelé en una cancha de fútbol es fútbol hecho placer. Placer de genialidades, que todas son posibles en Pelé, el sin metáfora fenómeno Pelé. La existencia de Edson Arantes do Nascimento en el fútbol es un fenómeno en el capricho de la creación humana para el fútbol. Los hay pocos en el medio siglo del fútbol organizado. Poquísimos: Orth, en Europa Central; Matthews, en las islas británicas. Pedernera, en América del Sur… Pelé para todo el mundo en la actualidad".
Dante Panzeri, El Gráfico, 4 de octubre de 1961
martes, 18 de noviembre de 2008
Panzeri, segun Diego Bonadeo
"Conocí a Dante Panzeri antes de conocerlo. Es que desde que mi viejo traía los viernes a mi casa "El Gráfico", supe desde yo muy chico y recién aprendiendo a leer y con el tiempo aprendiendo a comprender, que ese tipo no era del común de quienes escribían sobre deportes.
Por entonces era solamente natación y ciclismo. Es que al Dante, los históricos de "El Gráfico" parecían no querer darle lugar para que comentara fútbol. Pero de todas maneras, por allá por las décadas del cuarenta y del cincuenta nos enterábamos que Alfredo Yantorno había sido el primer argentino que había bajado el minuto en los 100 metros libre en natación y como era aquello de las Mil Millas ciclísticas que ganó el uruguayo Atilio Francois o la tradicionalísima -ahora ya no- Doble Bragado.
Después de promediar la década del cincuenta, Panzeri se asomó a la crítica del fútbol en "El Gráfico". Y de los "históricos", sus laderos eran Félix Daniel Frascara y Alberto Salotto. De a poco, quienes leíamos fútbol en "El Gráfico" dejamos de soportar tonterías inveteradas como aquella de "las defensas superaron a los ataques" cuando los partidos terminaban 0-0 - resultado perfecto para charlatanes de feria de estos tiempos como Adrián Paenza - y empezamos a abrirnos la cabeza con los agregados de los nuevos que Panzeri incorporó a la redacción de la revista como Pepe Peña, Ernesto Lazzati y Osvaldo Ardizzone.
A principios de 1961, a los veintidós años toqué el cielo con las manos. Me llamó Panzeri para incorporarme a "El Gráfico". ¡Qué tipo el Dante! Una bestia de laburo y de convicciones. Quizá ni él se haya dado cuenta hasta dónde fue un transgresor y un visionario.
Partiendo de la base de que ya por entonces lo establecido no era bueno - en todos los órdenes, claro está - hizo tribuna desde las revistas que dirigía para ir a contracorriente para desacatar. Un poco lo de Astor Piazzolla.
Y desde sus convicciones desacató también las "ordenes" de la familia Vigil -cuyo vocero por entonces era propiamente el nieto del "Mono relojero" del abuelo Constancio, el de "Upa" y el de las bibliotecas y fundador de la editorial - una noche de 1963 -era domingo y a la tarde habían jugado River y Boca - se fue.
Desde entonces y hasta el 14 de abril de 1978 cuando dicen que se fue de esta vida, Dante Panzeri fue, es y seguirá siendo, pese a quienes malversan su legado o pretenden olvidarlo, el tipo que cambió la crítica deportiva en la Argentina.El autodidacta que nos enseñó a todos. No importa que haya sido o no el mejor. Fue el más grande".
Diego Bonadeo.
Por entonces era solamente natación y ciclismo. Es que al Dante, los históricos de "El Gráfico" parecían no querer darle lugar para que comentara fútbol. Pero de todas maneras, por allá por las décadas del cuarenta y del cincuenta nos enterábamos que Alfredo Yantorno había sido el primer argentino que había bajado el minuto en los 100 metros libre en natación y como era aquello de las Mil Millas ciclísticas que ganó el uruguayo Atilio Francois o la tradicionalísima -ahora ya no- Doble Bragado.
Después de promediar la década del cincuenta, Panzeri se asomó a la crítica del fútbol en "El Gráfico". Y de los "históricos", sus laderos eran Félix Daniel Frascara y Alberto Salotto. De a poco, quienes leíamos fútbol en "El Gráfico" dejamos de soportar tonterías inveteradas como aquella de "las defensas superaron a los ataques" cuando los partidos terminaban 0-0 - resultado perfecto para charlatanes de feria de estos tiempos como Adrián Paenza - y empezamos a abrirnos la cabeza con los agregados de los nuevos que Panzeri incorporó a la redacción de la revista como Pepe Peña, Ernesto Lazzati y Osvaldo Ardizzone.
A principios de 1961, a los veintidós años toqué el cielo con las manos. Me llamó Panzeri para incorporarme a "El Gráfico". ¡Qué tipo el Dante! Una bestia de laburo y de convicciones. Quizá ni él se haya dado cuenta hasta dónde fue un transgresor y un visionario.
Partiendo de la base de que ya por entonces lo establecido no era bueno - en todos los órdenes, claro está - hizo tribuna desde las revistas que dirigía para ir a contracorriente para desacatar. Un poco lo de Astor Piazzolla.
Y desde sus convicciones desacató también las "ordenes" de la familia Vigil -cuyo vocero por entonces era propiamente el nieto del "Mono relojero" del abuelo Constancio, el de "Upa" y el de las bibliotecas y fundador de la editorial - una noche de 1963 -era domingo y a la tarde habían jugado River y Boca - se fue.
Desde entonces y hasta el 14 de abril de 1978 cuando dicen que se fue de esta vida, Dante Panzeri fue, es y seguirá siendo, pese a quienes malversan su legado o pretenden olvidarlo, el tipo que cambió la crítica deportiva en la Argentina.El autodidacta que nos enseñó a todos. No importa que haya sido o no el mejor. Fue el más grande".
Diego Bonadeo.
martes, 11 de noviembre de 2008
Recomendaciones para periodistas (2ª parte)
9."Ni la popularidad ni el "gustar" son los objetivos de la mision periodistica.La impopularidad puede ser el indice de que ella se cumple,segun el medio en que ella se desarrolla".
10."No hay UNA forma periodistica de escribir.Lo moderno no es lo absurdo,lo bien escrito no es lo academicamente puro.Toda forma de expresion es buena si se entiende,si dice todo lo que siente quien la escribe".
11."Somos FISCALES,no jueces.La imparcialidad es una ficcion.Un vestuario de elegancia indecente.DEBEMOS SER PARCIALES,especialmente a favor del bien y en contra del mal.Imparcialidad admite desapasionamiento".
12."DEBEMOS "HACER POLITICA",puesto que debemos pensar.El error es creer que pensar de una manera es jurar incondicionalidad a esa manera".
13."El periodista deportivo debe tener una educacion integral lo mas variada posible,sea en Derecho,Medicina,Economia,Matematica,Sociologia,Politica...ADEMAS DE DEPORTES.En lo que se sienta conscientemente NEOFITO,callar y averiguar.Escribir "bien" no basta,porque lo abstracto,sin "por ques",no puede señalar,definir ni decir nada".
14.""Nosotros exponemos los hechos,juzgue el lector".¡No!.Juzgue el periodista y despues el lector,puesto que el lector esta imposibilitado para juzgar en la mayoria de los casos.Y ademas,es por eso que nos "compra"".
15."Periodismo es una faceta del arte gubernativo de masas.No es show para hacer placentera a la ignorancia consigo misma.Lo mejor que tenemos no es el pueblo,ni el pueblo siempre tiene razon ni nunca se equivoca".
16."Propender a los ejemplos por emular,no a los exitos por imitar.Los exitos pueden no entrañar un ejemplo.Y el hombre por su misma naturaleza ya se encarga de perseguir el exito,no asi el ejemplo.El vedettismo es fruto del periodismo,no de los vedettes".
10."No hay UNA forma periodistica de escribir.Lo moderno no es lo absurdo,lo bien escrito no es lo academicamente puro.Toda forma de expresion es buena si se entiende,si dice todo lo que siente quien la escribe".
11."Somos FISCALES,no jueces.La imparcialidad es una ficcion.Un vestuario de elegancia indecente.DEBEMOS SER PARCIALES,especialmente a favor del bien y en contra del mal.Imparcialidad admite desapasionamiento".
12."DEBEMOS "HACER POLITICA",puesto que debemos pensar.El error es creer que pensar de una manera es jurar incondicionalidad a esa manera".
13."El periodista deportivo debe tener una educacion integral lo mas variada posible,sea en Derecho,Medicina,Economia,Matematica,Sociologia,Politica...ADEMAS DE DEPORTES.En lo que se sienta conscientemente NEOFITO,callar y averiguar.Escribir "bien" no basta,porque lo abstracto,sin "por ques",no puede señalar,definir ni decir nada".
14.""Nosotros exponemos los hechos,juzgue el lector".¡No!.Juzgue el periodista y despues el lector,puesto que el lector esta imposibilitado para juzgar en la mayoria de los casos.Y ademas,es por eso que nos "compra"".
15."Periodismo es una faceta del arte gubernativo de masas.No es show para hacer placentera a la ignorancia consigo misma.Lo mejor que tenemos no es el pueblo,ni el pueblo siempre tiene razon ni nunca se equivoca".
16."Propender a los ejemplos por emular,no a los exitos por imitar.Los exitos pueden no entrañar un ejemplo.Y el hombre por su misma naturaleza ya se encarga de perseguir el exito,no asi el ejemplo.El vedettismo es fruto del periodismo,no de los vedettes".
viernes, 7 de noviembre de 2008
El periodismo es docencia
"No cabe duda alguna de que el periodismo en general y el deportivo en particular,ha perdido categoria en las ultimas decadas.La pobreza y limitacion del lenguaje,a menudo burdo y grosero,y la carencia de un adecuado conocimiento del tema que se desarrolla,especialmente cuando hay necesidad de referirse al pasado,permite comprobar a que extremos llega esa incompetencia.
No deja de ser paradojico que este panorama deprimente,facilmente perceptible,se produzca en un tiempo en el que se han multiplicado las escuelas de periodismo.Y quienes estan impartiendo "enseñanzas" en esas escuelas,son periodistas que alcanzaron a hacerse conocer no por sus aptitudes,sino por cuanto su desempeño en programas televisivos les otorgaron un minimo grado de popularidad que explotan comercialmente ofreciendo sus servicios en esas escuelas.El periodismo deportivo carece de maestros a quienes emular.Ademas,como decia Dante Panzeri,"el periodismo no se enseña"".
Pablo A.Ramirez (*)
(*)Pablo A. Ramirez es un estadigrafo reconocido por su trabajo.Escribio el libro "Historia del Profesionalismo" en 1979.Fue el editor responsable de la revista "Futbol:historia y estadisticas",aparecida entre Abril de 2004 y Octubre de 2006.
No deja de ser paradojico que este panorama deprimente,facilmente perceptible,se produzca en un tiempo en el que se han multiplicado las escuelas de periodismo.Y quienes estan impartiendo "enseñanzas" en esas escuelas,son periodistas que alcanzaron a hacerse conocer no por sus aptitudes,sino por cuanto su desempeño en programas televisivos les otorgaron un minimo grado de popularidad que explotan comercialmente ofreciendo sus servicios en esas escuelas.El periodismo deportivo carece de maestros a quienes emular.Ademas,como decia Dante Panzeri,"el periodismo no se enseña"".
Pablo A.Ramirez (*)
(*)Pablo A. Ramirez es un estadigrafo reconocido por su trabajo.Escribio el libro "Historia del Profesionalismo" en 1979.Fue el editor responsable de la revista "Futbol:historia y estadisticas",aparecida entre Abril de 2004 y Octubre de 2006.
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