martes, 18 de agosto de 2009

Las nuevas caras de Liberti y Armando





¿Sera cierto?¿en la Argentina de hoy,sumida en una profunda crisis económica,sera posible realizar algo así?¿pueden comenzar a ilusionarse los hinchas de River y Boca de poseer en el mediano plazo,estadios como estos?.Lo cierto es que desde hace unos meses,están circulando por Internet,dos maquetas de sendos proyectos para remodelar los estadios de River y Boca.Si bien ambos tiene 70 años desde su construccion original(el Monumental en 1938 y la Bombonera en 1940),tuvieron algunas remodelaciones a lo largo del tiempo,tales como las del Mundial '78(River)y la del '97,con la reconstruccion de los palcos(Boca).Los problemas surgidos tras las declaraciones de Maradona sobre el campo de juego del Monumental,apresuraron obras de todo tipo en dicho estadio(pintura,reparación del cemento,etc.).Claro que el proyecto es mas ambicioso y ahora,tras las obras que se están realizando en el estadio "Ciudad de La Plata",a los directivos de las dos instituciones mas importantes del país,se les ocurrió emular ese proyecto y techar ambos estadios.Seguramente,estos proyectos deberán ser llevados a cabo con recursos externos,ya que las saqueadas arcas de las instituciones,no dan absolutamente ninguna posibilidad de financiamiento propio.En fin,sueñen e ilusionense(aunque no demasiado)de ver,dentro de algunos años,al "Antonio Vespucio Liberti"(tal el nombre oficial del Monumental)y al "Alberto J. Armando"(o si prefiere,"La Bombonera)con estas imagenes de primer mundo.

domingo, 9 de agosto de 2009

El atrofiado hipertrofiado

Mundialmente, el deporte es una logia secreta. Una secta socialmente contrabandista sin eludir Aduanas.
Una secreta logia con apariencia de universalizada apertura a las leyes ordinarias de la sociedad. Un neocuatrerismo ajustado al Derecho. Una chantocracia chantajista.
Tanto hay de cofradía masónica en el actual deporte industrializado y politizado, que sus organizaciones rectoras distribuyen títulos de domésticas distinciones en el estrecho ámbito de sus cerrados cenáculos.
Esa logia llamada El Deporte (que en algunos casos llega a ser auténtico y todavía puro en medio de una generalizada corrupción de su esencia primitiva) no es otra cosa que una suma multitudinaria de organizaciones civiles de lícita apariencia; para ejercer, subrepticiamente, actividades tan ilícitas o tan repulsivas a la igualdad de los derechos humanos, como las que seguidamente se enumeran como las más conocidas, todas, por supuesto, colocadas bajo el estandarte de la recreación, la salud física y la felicidad de los pueblos:
-1) La extorsión o el chantaje a los Estados.
-2) La burguesía y el privilegio más aberrantes a los comunes clamores de igualdad social de los pueblos (indistintamente en los países capitalistas, como en los comunistas, o los llamados terceristas).
-3) El adoctrinamiento de las masas populares en el insólito derecho a lo prohibido, no obstante haberse institucionalizado al deporte como escuela de civismo.
-4) El pragmatismo de lo vedado por lo moral, en aras de lo apetecido por lo material.
-5) La parasitología humana como carga de la sociedad, sin mediar jamás expresa aprobación de la sociedad para financiar esa imposición de tales castas burguesas que argumentan “obrar socialmente”.
-6) La actividad política comparable a las agrupaciones específicas, tanto donde éstas están permitidas, como donde están proscriptas por las leyes.
-7) Los más impunes delitos en punto a dolo, defraudación, estafas o drogadicción, con el amparo de la inocencia admitida en quien delinque en cumplimiento de mandatos societarios siempre anónimos, por masificados que son los pronunciamientos de las asambleas, en los cuales se escudan aquellos delitos para impunidad de sus verdaderos autores.
-8) La venalidad y la prostitución de los periodistas supuestamente preceptores de la conducta ciudadana, incorporados en crecido número al núcleo accionario de aquella secta parasitaria en todo el mundo.
-9) la difusión, primero; el estímulo, luego; y por último la más abundante información pública respecto de la drogadicción, hoy llevada a extremos de suicidio.
-l0) El soborno, el cohecho, la incentivación ilícita de las motivaciones competitivas, según lo exigen interese de asociados paralelos, o de organizaciones gangsteriles copartícipes de los intereses deportivos.

De la belleza en el futbol

Dante Panzeri, periodista deportivo y agudísimo observador del fenómeno deportivo llamado fútbol, y de la realidad en general murió el 14 de abril de 1978. No llegó a ver el comienzo del campeonato a disputarse ese año, al que se oponía con tenacidad. Panzeri sostenía que el mundial a desarrollarse en el país, sería utilizado políticamente por la Dictadura Militar que imperaba en ese momento. No era su primer enfrentamiento. En la década del 60, bajo la dictadura de Onganía y presionado por, entre otros, Alvaro Alsogaray, dejó la editorial Atlántida, donde trabajaba.Es autor de dos maravillosos libros: Fútbol, dinámica de lo impensado y Burguesía y gangsterismo en el deporte (del cual se reproduce, en esta edición de La Tecla Eñe, “El hipertrofiado atrofiado”). Además publicó artículos para las revistas El Gráfico, Satiricón, Así, y también en los diarios Crónica y La Prensa
Según Panzeri, la belleza del fútbol depende del talento de los jugadores. Afirmación algo extraña para nuestra época, bajo la cual daría la impresión de que esa belleza está determinada o definida por la calidad tecnológica en la generación y transmisión de los partidos, como así también por la edición de programas que hacen de la presentación y las instancias previas al partido, discursos semióticos en sí. Por otro lado, el pensador italiano Volpicelli (a quien alude en el artículo presentado) ya advertía en su libro “Industrialismo y deporte”, que el deporte y el fútbol en particular, estaban condenados a muerte por efectos de la tecnología.

Murmurar a Panzeri

Pero, es que ¿sabemos quién fue Panzeri?
En los diecinueve capítulos están escritos reclamos y reflexiones que confirmarían que a Panzeri se lo invoca levemente (tan sólo para repetir: “como decía Panzeri el fútbol es la dinámica de lo impensado”) sin que alguien exija su estudio.
La teoría Panzeri, aquella que insistía en que “al fútbol profesional se lo salva desalentando su materialismo”, o la que reiteraba citas de un Alfredo Di Stéfano versión 1964 (“un director técnico que sepa de fútbol puede colaborar a lo sumo en un diez por ciento para conseguir un triunfo…el sistema de juego no existe. Es un invento de los que no entienden de fútbol”), merecen que alguien termine con tanta ignorancia.
Panzeri cuestionaba la necesidad de los directores técnicos en el fútbol (hoy sentiría asco por la millonada que exigía Ramón Díaz). Panzeri simplificaba el reclamo máximo a tres verbos: “al fútbol de hoy le faltan tres cosas, dirigentes, decencia y wines”. Panzeri estimaba que el futbolista de cuatro décadas atrás ya no se divertía. Panzeri creía que “la concurrencia” de su época estaba conformada por “enfermos” que iban a “ver ganar y no a ver jugar”.
Pero Panzeri además, trataba de vivir como pensaba. Por eso su periodismo buscó escapar a las adulaciones (a veces sin fortuna), puso fervor en las investigaciones y dijo lo que nadie se atrevía. La metodología de Panzeri fue la crítica profunda. ¿Seríamos algo sin él?
Las obras completas de Panzeri, aún sus confundidas palabras sobre ciertos ídolos y sus compartidos desvaríos políticos, deberían enseñarse en las redacciones. Sus libros, las páginas de El Gráfico que dirigió en los 60, la sección Deportes de La Prensa en 1977, las columnas en El Día de La Plata.
Es una lástima que la inmortalidad de Panzeri haya sido ganada solamente por el título de un libro, el puntual recuerdo de Diego Bonadeo o las evocaciones de Gustavo Veiga.
Al comenzar octubre, cuando el tiempo de los periodistas se consume en exagerados adjetivos para los Pumas y en la ilegítima adjudicación del triunfo de Newell’s sobre Boca al entrenador Caruso, Panzeri es más válido que antes.
Quizás al leerlo, intercalarlo o extraerlo de un archivo, los muchachos 2007 anhelarían imitarlo.
Pablo Llonto

domingo, 25 de enero de 2009

PERIODISMO PERSEGUIRÁS

LA REAL ESENCIA DE LA PRENSA Y LOS VALORES PERDIDOS
Los ilícitos no son de izquierda ni de derecha, son ilícitos. Por lo tanto, el periodismo, en su labor, no debe ser de izquierda ni de derecha, sino objetivo. Por lo menos, lo más objetivo posible.
Aseguran algunos autores que conocen del tema, que el periodismo no debe ser "objetivo" sino "honesto" con sus lectores y acercarse lo más posible a la realidad de los hechos, sin sesgarlos con su propia subjetividad. Es verdad.
A veces me pongo de muy mal humor cuando desde este periódico criticamos algunos ilícitos relacionados con la "izquierda" o la "derecha" y algunas personas nos critican por estar de un lado u otro. Muchos lectores permiten que un dictador sea criticado si se encuentra en la extrema derecha, pero jamás si es una persona progresista. Otros tantos, hacen lo opuesto. Y ambos "bandos" nos lo hacen saber con bastante enojo.
El asesino es asesino por la propia definición de su aberrante acto, no porque sea de las filas de Pinochet o del Partido Comunista. En ambos casos, el hecho en sí debería provocar nuestro completo repudio. Bien... ese simple concepto le es difícil de entender a mucha gente.
El periodismo no es partidismo ni ideología, sino medio de difusión de hechos y realidades. El periodista no trata de quedar bien con nadie, sino de contar la verdad aproximada de las cosas.
El periodista es un cronista de la historia de cada día, y eso pone en sus manos una enorme responsabilidad, que no puede ser desvirtuada por una simpatía ideológica determinada. Como dicen algunos sociólogos, los periodistas "formamos opinión", pero eso no nos da derecho a formar "nuestra opinión" en los demás. No es ético.
Dijo Bill Kovach una vez que "el periodismo es la primera versión de la historia". Como tal, debemos intentar que esa historia esté desprovista -en la medida que se pueda- de toda subjetividad propia. De lo contrario, no estamos informando como corresponde, sino dando nuestro punto de vista -totalmente discrecional- sobre un hecho que puede no coincidir con nuestro parecer.
Es muy complicado para un periodista no tomar partido sobre ciertos temas, pero es nuestra obligación mantenernos al margen a la hora de informar. Debemos priorizar el interés de nuestros lectores por sobre nuestro pensamiento personal.
Muchas veces me he sentido decepcionado por no poder probar un ilícito determinado y, muy a mi pesar, he tenido que escribir mi pertinente artículo con una verdad opuesta a mi sentir. Y así es como debe ser. De lo contrario, haremos nuestro propio "diario de Yrigoyen", lejos de lo que dicta la "filosofía del periodismo".
Tenemos ya no pocos exponentes de lo que es la "propaganda" disfrazada de "periodismo", como bien dice el analista Teun Van Dijk. Irresponsables "mercenarios de la información" que no verifican lo que escriben y suelen vender notas periodísticas cual "productos de feria" a quien pague mejor. Son personajes muy conocidos en el ambiente, ubicados en lugares de privilegio en los principales medios de información y desprovistos de todo escrúpulo a la hora de hacer "operaciones de prensa".
De a poco sus nombres se van haciendo conocidos y a futuro tienen asegurado su propio desprestigio profesional. Y es que la mentira no dura demasiado y la gente, aunque mastica vidrio, jamás lo traga.
En ese marco, es la obligación de los nuevos periodistas y de aquellos que trabajamos de manera independiente -a fuerza de resignar nuestro crecimiento a la suerte del destino- mostrar la verdadera realidad de las cosas, contando lo que no cuentan los pseudoperiodistas referidos y denunciando las actitudes extorsivas de ellos y sus empleadores.
El periodismo es un hermoso oficio, con grandes satisfacciones para quienes lo ejercemos con amor y responsabilidad. El camino del éxito y el dinero es muy fácil en la profesión, pero siempre debe primar el interés por la verdad. Es un bien supremo que se ha perdido en los últimos años.
Aquellos que no tienen muy en claro lo que buscan, pueden confundirse trabajando como hombres de prensa. Y es que la ecuación es sencilla: si uno es honesto, le depara un camino de aprietes, cartas documento y querellas. En cambio, si uno se "vende" -o alquila, según la ocasión-, el camino es el de los grandes medios, el dinero en importantes dosis y el aval de algunos políticos de primera y segunda línea.
Obviamente, nosotros vivimos en el marco de la primera opción: con aprietes, seguimientos, amenazas y querellas, pero con la enorme satisfacción de saber que la información que brindamos está cubierta por la capa de honestidad que debe poseer toda comunicación periodística. Y así nos lo hacen saber nuestros lectores a través de las cientos de elogiosas cartas que nos hacen llegar semana tras semana. Esa es nuestra mejor retribución, no hay dudas.
Y nuestra obligación es "marcar el camino" a futuro, para tratar de lograr que el periodismo vuelva a ser lo que era hace no mucho tiempo: un fiscal de los actos de corrupción contra el pueblo.
No es poco...
Christian Sanz(redactor en la pagina periodicotribuna.com.ar)

Hoy tengo ganas de escribir

Cuando se nos ocurrio la idea de homenajear al gran Dante a traves de este blog, tambien pensamos en utilizar este medio para decir algunas cosas que nos nacieran en el momento,mas alla que tuvieran que ver o no con el deporte o con el periodismo.
Pensaba,observando a mi alrededor y prestando atencion a la realidad cotidiana, hasta que nivel a llegado la negativa influencia de la verdadera "decada infame" en la Argentina,que no es otra que la decada del '90,la "Era Menemista".Y no me refiero al estrago economico que ella produjo en el pais("liquidando" ,literalmente,a la industria nacional),ni tampoco a la manera bastarda de hacer politica,basada en el asistencialismo,ni siquiera en los focos de corrupcion,jamas vistos antes.Esos son,hasta si se quiere,los "males menores" de ese periodo.Lo que verdaderamente produjo efectos devastadores en la sociedad argentina,fue la instauracion de un pensamiento basado en la division y clasificacion de las personas en exitosos o fracasados,de acuerdo al dinero y las posesiones que se tengan.Este sistema del "cuanto" sobre el "que".Es decir "cuanto tenes,tanto vales" por sobre el "que sos",sobre los mismos valores personales.Asi entonces,hoy tenemos una television donde los productores ejecutivos testean el "minuto a minuto" desde su notebook en un restaurant de Puerto Madero,sin importar analizar el contenido.Es simple:si mide,sirve(sirve a su bolsillo,ya que se quedan con la mayor porcion de la "torta publicitaria").La consecuencia:la television basura que soportamos a diario.Los numeros sirven siempre y cuando vayan acompañados por un contexto.Los numeros sueltos son solo eso,guarismos sin sentido.Podriamos decir,como ejemplo de esto,que una de las principales polemicas que tiene el mundo del futbol,como es la discusion Pele-Maradona,si fuera sometida a la frialdad de los numeros exclusivamente,duraria no mas de treinta segundos,ya que Pele gano 3 Mundiales contra solo 1 de Maradona,y el brasileño se quedo con 2 Copas Libertadores y 2 Intercontinentales,contra ninguna del argentino.¿Se dan cuenta?.Los diarios,en este caso el deportivo Ole,que desde sus tapas engendra violencia,basando la foto en el ganador(circunstancial) y mofandose a traves de los titulos del perdedor(tambien circunstancial).Eso me hace acordar de uno de los preceptos de Panzeri,cuando decia que el periodista debe hacer docencia a traves del ejercicio de su profesion.Claro que para ello,se necesita tener capacidad y moral y eso en el periodismo en general(y en el deportivo en particular)son materias casi extinguidas.Tambien escuchaba,en un corte de un reportaje en el programa de Alejandro Apo,a Federico Sacchi(me pongo de pie)decir que el ya no quiere mas hablar con el periodismo porque no quiere discutir sobre el futbol de otrora y el actual.El gran Federico deberia recordar una frase de Albert Eintein,que dice que "hay dos cosas que son infinitas:el Universo y la estupidez humana".El periodismo deportivo esta siendo ejercido por jovenes,a los que lo unico que les interesa es tener el numero telefonico de tal o cual,para "chapear",armar escandalos con declaraciones rimbombantes para que se hable de ellos,venderle el alma al diablo con tal de llegar a un medio de comunicacion masivo,dejando los principios(¿tendran?)en algun cajon donde no puedan encontrarlo y hablar sobre vanalidades o jugar futbol-tenis en saco y corbata en un estudio de television.Para demostrar hasta donde llega la imbecilidad de algunos,el ultimo sabado,en la previa del superclasico de verano en Mar del Plata entre River y Boca,uno de los entrevistados fue ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡el chofer del arbitro Baldassi!!!!!!!!!.Claro,que se puede esperar de seres que tienen como profesores en las escuelas de periodismo a personajes nefastos,que se visten de "payasos mediaticos"(Alejandro Fabbri dixit)con tal de seguir en el circulo vicioso que son hoy los medios.Por supuesto,si sus profesores los hacen renegar de aquellas inolvidables transmisiones de Jose Maria Muñoz y de la revista "El Grafico",aduciendo que se trataba de colaboracionistas del regimen militar,y jamas les mencionan la historia escrita por Lalo Peliciari,Fioravanti,Enzo Ardigo,Osvaldo Ardizzone,Ulises Barrera,Dante Panzeri,obviamente,entre otros maestros."Maestros",eso es precisamente lo que faltan,maestros de educacion y maestros de vida.Y si antes hablamos de moral,en ese sentido bien podriamos citar al 95% del periodismo rosarino,ensobrado por Eduardo Lopez durante 14 años,rasgarse ahora las vestiduras y hablando de todos los desaguisados de "Atila y sus secuaces".En fin,seria interminable seguir sumando antecedentes y hechos que averguenzan nuestra vida cotidiana.Lamentablemente creo que este sistema instalado, sera practicamente invencible,y deberemos convivir con el por el resto de nuestras vidas.Vencerlo implicaria que la humanidad de pasos hacia cuestiones relacionadas a la moral y la etica que cada dia se borronean un poco mas en el diccionario de la vida.
Eduardo Potepan

viernes, 5 de diciembre de 2008

Dante en el Paraiso

"Murió en silencio, en un país silenciado. El terrorismo de estado de la dictadura criminal se encaminaba hacia los fastos del campeonato mundial de fútbol al cual Dante se había opuesto solitariamente considerándolo un despilfarro. Fue el 14 de abril de 1978, hace hoy tres décadas. Pocos lo acompañaron en su entierro. Pocos fueron los que lo defendieron. Crítico implacable, polemista durísimo, honesto hasta la exacerbación, dividió al periodismo deportivo en un antes y un después. La Revista Dislocada, creada por Delfor tenía un imitador suyo que decía irónicamente: “Ayer ví ocho partidos. Todos mal. Los jugadores mal. El árbitro mal. Hasta los vendedores de panchos desubicados”

Hace treinta años moría Dante Panzeri. El que empezó haciendo críticas de ciclismo y natación en El Gráfico. El que cuando pasó al fútbol y llegó a director cambió la forma de ver y comentar (criticar un partido). Lo acompañaron por un tiempo José Gabriel González Peña (el padre del actor Fernando Peña) el ex futbolista Ernesto Lazzatti, y Osvaldo Ardizzone que hasta entonces era un empleado administrativo. El iniciador había sido Pepe Peña, pero carecía de la persistencia y la honestidad intelectual inclaudicable de Dante.

El comentario fue reemplazado por la crítica. Se alejaron los lugares comunes de los crónicas (en caso de empate en cero se decía “las defensas superaron a los ataques”), la mera descripción de las jugadas con los correspondientes minutos, por un análisis de la distribución de los jugadores en el campo. Se observaba la triangulación, los relevos, los desbordes. Se ponía bajo la lupa el comportamiento de cada jugador.

El lenguaje se sofisticaba y se podían encontrar frases como: “Tal jugador no satura la plaza conforme a la planificación del sistema”. El bisturí crítico alcanzaba al partido y toda la organización del fútbol argentino.

Panzeri fue liberal y gorila. Pero por esas contradicciones, un entredicho con Álvaro Alsogaray cuando este era ministro, llevó a que renunciara, y la Editorial Atlántida a desprenderse alegremente de su director que había cambiado sorprendentemente la revista con muy malos resultados comerciales.

Ese domingo, River le ganó a Boca 3 a 1 con un gol de Delem a Errea desde 35 metros. En la revancha, River perdió el campeonato con el famoso penal que Roma le atajó a Delem. Era el año 1962, con el gobierno de Guido, y el país sacudido por los enfrentamientos entre azules y colorados, en un contexto caracterizado por la proscripción del peronismo.

Panzeri afirmaba: “No escribo donde quiero, pero nunca escribo lo que no quiero”. Pasó por La Opinión, Satiricón, la revista Así, la de mayor circulación en ese momento, donde sus extensos análisis críticos, desentonaban con la sangre de truculentos hechos policiales. Hizo radio como comentarista de Raúl Peire en radio Porteña y luego de Juan Carlos Rousselot en Radio Colonia y de un joven relator suplente llamado Víctor Hugo Morales. En algún momento se turnaba en la radio de Héctor García con Enzo Ardigó, después de la separación de este de José María Muñoz. Justamente, Panzeri concentraba sus ácidas adjetivaciones al periodismo concesivo y genuflexo con la denominación de los "muñoces y ardigoces".

Años antes había hecho por Radio Belgrano y luego por televisión un programa emblemático bajo el título de “Fútbol al centímetro” con Pepe Peña y Adolfo Pedernera.

Exaltó al jugador talentoso. Alguna vez hizo una selección colocando a un puntero derecho de Boca Herminio “Pierino” González en todos los puestos. Propagandista de Martín Pando, de Oscar “Coco” Rossi, de Alfredo Distéfano, de José Manuel Moreno, de Néstor “Pipo” Rossi, de Cesar Luís Menotti. A este último, el día que debutó en la selección en un partido con Uruguay que Argentina ganó 3 a 0, colocó en la primera página de El Gráfico, su foto con la leyenda “Que no se apague esta luz”.

Disminuyó hasta la exageración la creciente importancia del entrenador que ya pasaba a denominarse director técnico. Fue un admirador empedernido de Carlos Peucelle, como gran observador y descubridor de talentos. Le atribuía el mérito de haber logrado ubicar en el lugar donde más rendía, a cada jugador de la famosa máquina riverplatense. Adversario durísimo de Alberto J Armando, el presidente de Boca, con el que se conocía desde el San Francisco cordobés donde se habían cruzado en su juventud. Deshacía con innumerables argumentos la epidemia importadora que asoló a nuestro fútbol, bajo la denominación de "fútbol – espectáculo", después del calificado desastre de Suecia, campeonato del mundo que nuestro país fue a ganarlo y perdió dos partidos de tres. Fue eliminado en primera vuelta, después de una histórica goleada en contra con Checoslovaquia.

Defendió a Amadeo Carrizo, considerado el gran responsable del fracaso, proclamándolo correctamente el más grande arquero argentino de todos los tiempos.

Dijo que nunca se iba a poder hacer la ciudad deportiva de Boca y como en tantas otras cosas acertó. En El Gráfico decidió que la foto de los equipos debía realizarse sólo con los jugadores. En caso contrario no las publicaba.

Calificó al Estudiantes reiteradamente campeón, que hizo un culto del resultado obtenido de cualquier manera como “una asociación lícita para la obtención de resultados ilícitos”

Debajo del escritorio de las muchas redacciones por las que pasó había un cartel que decía: “Un periodista no tiene amigos”

Su compañero Ampelio Liberali en su libro Dante Panzeri Entretelones dice: “ La admiración de Panzeri por los buenos jugadores se traduce, con absoluta claridad en un comentario publicado en el diario La Opinión, el 15 de abril de 1978, acompañando la nota de su deceso, ocurrido un día antes. En ese homenaje de La Opinión,se reproduce la nota de Panzeri, publicado el 8 de abril de 1976, es decir dos años antes. Y se refiere a un jugador uruguayo de quién fue un sereno admirador: Walter Gómez. Decía el título: "La más grande ovación argentina a un extranjero fue para un niño” Fue el 15 de agosto de 1945 donde ese botija de 17 años, vistiendo la celeste, maravilló al público, a pesar que su equipo sufriera una aplastante derrota.

El periodista Pablo Llonto sostiene en “La breve fama de un tal Dante”: “Pero Panzeri además, trataba de vivir como pensaba. Por eso su periodismo buscó escapar a las adulaciones…, puso fervor en las investigaciones y dijo lo que nadie se atrevía. La metodología de Panzeri fue la crítica profunda.”Otro periodista Osvaldo Alfredo Whebe escribe:“Panzeri jamás navegó en la superficie, siempre fue al fondo de la cuestión…..investigó, analizó, pronosticó y elaboró hasta la médula, sin pelos en el lápiz, sin miedos y con una agudeza excepcional lo que sucedía en nuestro deporte diariamente.” Durante muchos años su columna en El Gráfico, “El hecho y el comentario” levantaba polvaredas. Nunca decía algo que no pudiera demostrar. En muchas ocasiones sufrió agresiones en las canchas. ¿Como pueden hablar de periodismo honesto, se preguntaba, los periodistas de automovilismo que de semana a semana aceptan a sabiendas de su escasa dosis de ética regalías de Ford o Chevrolet o empleos disimulados de Mercedes Benz?……Razón por lo que dejo de ser socio del Círculo de Periodistas deportivos”

Afirmaba: “La libertad de prensa es para los cinco dueños de los grandes diarios o las grandes editoriales, pero nada que ver con el público o con el periodista”

Solía decir: “ El fútbol es la muestra gratis del país”

Denunció que “ Los representantes del hipismo argentino viajan en primera y los ciclistas y los atletas en tercera”. Se refería a los juegos olímpicos de Munich. El coronel Cilley Hernández, Director de deportes del general Alejandro Lanusse lo retó a duelo. Panzeri le contestó a los padrinos: “Dígale al coronel que elegí armas: los puños. Y que el duelo lo haremos en el Luna Park con público, cobro de entradas y lo recaudado para ALPI y así ayudamos a combatir enfermedades” No hubo duelo.

Reivindicó el papel fundamental del archivo en la tarea del periodista. Ese instrumento fue en manos de Dante un adelanto que muchos años después la televisión lo aplicó en TVR.

Escribió en 1967 “Fútbol: dinámica de lo impensado” cuyo título es la definición más certera que puede darse cuando este deporte es bien jugado. Años después publicó: “Burguesía y gangsterismo en el deporte”. En el primero de los libros mencionados afirma antes de empezar el primer capítulo: “Este libro no sirve para jugar al fútbol. Sirve para saber que, para jugar al fútbol no sirven los libros. Sirven solamente los jugadores…y a veces ni ellos, si las circunstancias no los ayudan” Luego en las primeras líneas continúa: “Para “ver mejor” un partido de fútbol ….relativamente. Acaso sirva para no ver el fútbol como se lo está mirando” Cultor del juego como alegría contra la creciente tendencia que luego se impuso como exclusivamente un trabajo. Sostenía: “No puede haber una manera de ver un partido de fútbol.” Y cita más adelante a su compañero Ernesto Lazzatti: “El que acude a ver a un equipo, va a verlo ganar. El que va a seguir un partido va a ver jugar” Afirmaba: “Los efectos de la “revolución industrial” en el fútbol se presentan por: a) El desmesurado dinero en juego b) La deshumanización – desafectividad del jugador con el juego y la divisa. c) La sustitución de lo improvisado, que suele ser confundida como genialidad, por la obediencia sistematizada y tediosa de lo previsto con sentido de “productividad”, que no arroja una mejor producción de espectáculo, ni efectividad futbolística. d) La prevalencia de un jugador egoísta-angustiado y la progresiva extinción del jugador altruista-despreocupado. e) El reemplazo del ídolo nacido, por el ídolo inventado por el enorme aparato promocional-publicitario, partícipe de la industrialización del espectáculo f) La avasallante mistificación que intenta situar a la ciencia y a la tecnología como factor rector de una actividad forzosamente regida por la espontaneidad, siendo que se trata de una contienda de oposición directa, donde el previsionismo es tan relativo como lo espontáneo en la ciencia de las cosas mecanizadas.”

Es posible que Panzeri llevara sus argumentaciones a un extremo que los volviera parcialmente rebatibles.

Panzeri fue liberal, gorila y anticomunista. Sin embargo cuando acompañó a la selección argentina en 1961, en una gira europea que concluyó en Moscú, escribió en El Gráfico una semblanza equilibrada de su visión del régimen soviético.

Su último trabajo fue como jefe de deportes del diario La Prensa. Ahí tuvo de colaboradores a un grupo que luego lanzó la revista Humor como el que luego fue su director Andrés Cascioli. Escribe Ampelio Liberali: “Cabe agregar que otras de las condiciones básicas exigidas por Panzeri para aceptar la propuesta fue la de poner en claro que si se quería despedir a cualquier periodista de la sección Deportes había que hacerlo antes de que el asumiera el cargo porque no tenía interés en ser el verdugo de nadie.” “Una vez en mi función no se despedirá a un solo periodista, si sirve trabajará, si no sirve no trabajará y punto pero yo no autorizaré ningún despido”

Desde ahí levantó una trinchera contra la realización del Mundial 1978. Una anécdota ilustrativa está consignada en el libro de Liberali citado. “Carlos Alberto Lacoste, vicepresidente del EAM 78, decidió citar a Panzeri para que concurriera a su despacho. Panzeri, por supuesto, no fue: “Jamás visité un despacho oficial y menos voy a ir ahora” fue su respuesta. “Entonces lo invito a que venga a mi casa- insistió Lacaste- y si acepta ponga Ud. la fecha y lo esperaré”. Panzeri lo meditó y por fin decidió concurrir al piso de Lacoste en la calle José Hernández casi Cabildo, del barrio de Belgrano. Lo que sucedió allí lo contó el propio Carlos Alberto Lacoste. “Panzeri llegó a las 9 y media con dos enormes carpetas y nos pusimos a charlar sobre el Mundial. El expuso sus puntos de vista opuestos a los míos y yo traté de hacerle ver que estaba equivocado. Se retiró casi pasadas las 2 de la mañana. Resultado: no lo pude convencer acerca de la conveniencia de organizar el Mundial, pero Panzeri casi convenció a mi esposa de la conveniencia de no organizarlo. De todas maneras- terminó diciendo Lacoste- la realización del mundial es una decisión política. Y ya está tomada” Concluye la cita Liberali: “Este es el Panzeri que yo conocí. Y que yo admiré. Pero tanto lo atacaron, con tanta bajeza, con tanta ruindad, con tanta ponzoña, tan canallescamente, que su salud corporal, no la mental, se fue resquebrajando hasta enfermarlo de gravedad. Primero pidió licencia, y poco después se alejó definitivamente de La Prensa.

Hace treinta años moría Panzeri cuando apenas tenía 57 años. El hombre que fue un clivaje en el periodismo deportivo. Fue enterrado al día siguiente en la Chacarita. Ahí estaban un puñado de amigos: su mujer, sus dos hijos, Carlos Peucelle, Ernesto Lazzatti, Adolfo Pedernera, Néstor Rossi, Ernesto Duchini, sus colaboradores en La Prensa, y muy pocos periodistas, cuatro o cinco.

Hoy hay un puñado de periodistas que con mayor o menor coherencia recogen su legado. Entre otros, Jorge Listosella, Pablo Llonto, Gustavo Veiga, Norberto Verea, Ezequiel Fernández Moores, José Luis Ponsico, Ariel Scher. Este último escribió en Clarín del 10 de abril: “Su aporte extraordinario consistió en asumir que el deporte modelaba un campo en el que había relaciones de poder y en el que crecían negocios no siempre legítimos. Y que contar eso era tan esencial como contar un gol …..Panzeri fue certero, fue severo y fue audaz. No es necesario coincidir con todos sus puntos de vista para recordarlo como un hombre valioso y emocionante. Decía que la protesta representaba su recurso para defender al deporte de quienes lo destruían. Y decía, además, que lo hacía agradecido porque el deporte le había enseñado unas cuantas cosas. Lo que es la dignidad, por ejemplo. Se ve que aprendió bien. Su pelea, su vida y su memoria, son una tierna lección de dignidad”

Dante Panzeri murió hace treinta años, cuando apenas tenía 57 años. El autor de esta nota, hoy tiene más años que los que tenía Panzeri al morir. Y no puede dejar de recordar, emocionado, la espera ansiosa de El Gráfico de Panzeri, como una entrada al hábito de lecturas más profundas. Que le enseñó a ver y no solo mirar un partido de fútbol. Y que su espíritu crítico le llevó al deseo de ser periodista, cosa que concretó muchos años después, luego de haber transitado por distintas actividades, por la militancia política y la cátedra universitaria.

Escribo estas líneas aclarando que estuve y estoy, en las antípodas del pensamiento político que expuso Panzeri, lo cual no es óbice para reconocer sus enormes aportes.

Hoy muchos lo invocan y pocos, muy pocos, lo siguen en otro contexto, en tiempos diferentes.

No escribió la Divina Comedia como su tocayo. Pero fue el que más hizo para echar luz sobre la comedia mucha veces grotesca que rodea al deporte. Será seguramente por eso y por su honestidad de asceta, que Dante Panzeri está en el paraíso de los mejores periodistas que dio nuestro país".
Hugo Presman
Radio Cooperativa (14/04/2008)